viernes, 11 de diciembre de 2015

Bahía de Concepción, Baja California Sur.

Tuve la grandísima bendición de Dios de estar en Bahía de Concepción, en Baja California Sur, parada frente al mar sin alguna persona alrededor. Una bahía para mí solita. ¡Maravilloso! ¡Ni un sonido humano! ¡Nada! Silencio y extensión. Tu mirada que corre sin obstáculos. Un color de mar que era un zafiro. Ni siquiera pensé en tomar una fotografía, ese recuerdo era para llevárselo en el alma. Lloré de pensar lo increíble que se ha de haber sentido el padre Kino cuando anduvo por ese paraíso!
Si pudiera escoger una patria chica adoptiva, elegiría, sin duda, a ese estado mavarilloso.

Exploraciones del Río Onírico, el Río de los Sueños

Remedios Varo cumpliría 117 años este próximo 15 de Diciembre. Nacida en 1908 es una representante de la corriente surrealista cuya obra se desarrolló principalmente en México. Nacida española y naturalizada mexicana. Desde niña me fascinó su arte. En mi libro de Historia en secundaría, sería el de tercer año si mal no recuerdo, venían algunas representaciones de su obra. Su legado en el museo de arte moderno de México, ahí en Av Reforma, en la zona de museos de Chapultepec, parecía que iba a estar siempre ahí para deslumbrarnos... Hasta que llegó Vicente Fox y tuvo a bien descuidar la defensa legal de ese patrimonio descomunal, invaluable, que ella y su pareja, sobre todo él, Walter Gruen, nos había dejado a los mexicanos. Sus pinturas fueron descolgadas de los muros del museo para embodegarlas en espera de la resolución de un juicio civil por la herencia que disputaba una mezquina sobrina y que fue reconocido, afortunadamente, como patrimonio artístico de México. Para mí fue una tristeza muy grande el día que acudí a la sala donde se exhibía su obra y sólo contemplar uno que otro esbozo a lápiz o tinta donde antes colgaban sus maravillosas obras, sus desafiantes obras. Un desafío a la imaginación, a las certezas. No he vuelto. Ya deben estar nuevamente ahí. Hay que ir a ver.
Por lo pronto, de aquí a la fecha de conmemoración de su nacimiento les dejaré diariamente una imagen de alguno de sus cuadros. Empiezo con una que fue de las primeras que vi en aquel libro estupendo de Historia en la escuela secundaria.
Su nombre, Exploraciones del Rio Orinoco, no pudo ser mejor escogido. El Río Orinoco, el Río Onírico, el Río de los sueños.